AUTORRETRATOS FEMENINOS: OTROS RELATOS SOBRE LA DESNUDEZ

Female self-portrait: other stories about nakedness

Por: Jennifer Rubio Leal

Artista Plástica | Universidad de Caldas | js.rubio95@gmail.com

A model Nude self-portrait (Florine Stettheimer, 1915)

A model Nude self-portrait (Florine Stettheimer, 1915)

Navegando por internet fui a dar con un artículo titulado: Los desnudos femeninos más importantes en pintura; para mi sorpresa, aunque en el fondo debí sospecharlo, todos los nombres de la lista de autores correspondían a personajes masculinos: Botticelli, Goya, Edouard Manet, Toulouse- Lautrec, Tiziano…

Aquí, lo femenino no era más que una temática.

Ahora, si nos detenemos a pensarlo, las mujeres hemos sobresalido en la mayoría de la historia del arte como objeto de representación; por eso, con la idea de encontrar otras aristas y de averiguar qué mujeres habían realizado pinturas de desnudos femeninos se me hizo extraño y un poco irónico que los primeros autorretratos en la historia que pude hallar con esta temática colinden entre los años 1906 y 1915. ¡Apenas hasta el siglo XX!

Digo irónico porque si miramos hacia atrás, la historia del arte está llena de pinturas, dibujos, esculturas de mujeres desnudas. ¿Pero entonces quiénes nos han retratado la mayor parte del tiempo? Sí. La respuesta no es difícil; pintores, escultores, dibujantes: hombres.

Revisando más a fondo y leyendo a autoras como Linda Nochlin, es que empieza a tomar sentido el porqué hasta el siglo XX un par de mujeres se autorretratan desnudas. Y con esto no quiero decir que antes de ellas, no hayan existido mujeres con la intención de hacerlo. Sino que, dadas las condiciones parece que es hasta el siglo XX que pudieron encontrar un poco de libertad para lograrlo. A finales del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX en las academias de arte estaba prohibido que las mujeres accedieran a cualquier tipo de modelo que estuviese desnudo y mucho menos participar de las sesiones dentro de los salones. Linda Nochlin (2001) nos plantea el panorama: “Sobre las reglas de decencia: sería correcto para una mujer (“de clase baja”, por supuesto) mostrarse a sí misma como un objeto para un grupo de hombres, pero participar en el registro activo del hombre- desnudo-como- objeto o aún de una congénere le estaba prohibido” (p.31).

También hay que tener en cuenta que no todas podían acceder a una escuela y mucho menos de arte, el conocimiento siempre ha sido cuestión de solo unos cuantos y en este caso no es distinto. A pesar del privilegio que esto acarreaba, aun así las mujeres se encontraban con discriminaciones y prohibiciones que hacían más difíciles las condiciones dentro de estos escenarios en comparación a sus pares hombres.

Planteado este panorama es más fácil entender el porqué de que no existan mujeres reconocidas que pintasen desnudos junto a los nombres con los que empezó este texto. Es más fácil de entender sí, pero no deja de ser molesto y de dejarnos un sin sabor en la boca. Es curioso como a través de la historia, hemos sido condenadas a la decencia, digo esto porque es en aras de la decencia que a las mujeres se nos condena y prohíbe participar de prácticas artísticas, aun hoy en día en que se promulga la libertad. “No es decente que pintes desnudos”, “No es decente que grites”, “No es decente que salgas sola”, “No es decente que vistas así” y un sinfín de afirmaciones más, parecidas a esas.

Ahora bien, para hablar de cosas un poco más gratas y con ganas de plantear otro escenario, más libertario al que nos precede, ¿quiénes son las mujeres, que se cree hasta el momento, llevan consigo el título de las mujeres que hicieron los primeros autorretratos desnudas de la historia?

Y hablo en plural porque cuando empezó este recorrido, encontré el nombre de Florine Stettheimer, una artista y diseñadora de familia judía residente en Nueva York; quién es considerada para algunos, la primera mujer en pintar un autorretrato completamente desnuda, el cuál se titula: A model (Nude self-portrait) pintado en 1915, existe la posibilidad de que se haya basado en la pintura de Edouard Manet, Olympia (1863), o quizás, en la Venus de Urbino pintada por Tiziano (1538) con las cuales guarda algunas similitudes, por ejemplo, su postura: recostada sobre su lado derecho y mirando al frente. En todo caso, Florine Stettheimer se hace a sí misma la protagonista tanto como sujeto de representación como artista, dando la sensación con su mirada astuta, que le dice a quién la ve, con seguridad y tranquilidad:

Esta es la que soy.

A model Nude self-portrait (Florine Stettheimer, 1915)

En medio de la búsqueda surgió también el nombre de Paula Modersohn- Becker, una artista nacida en Dresden, Alemania, quién también lleva el título de ser la primera mujer que se autorretrata desnuda, por su pintura titulada: Self-portrait on the 6th wedding anniversary pintada en 1906. Esta es, a mi parecer, una mirada más introspectiva del cuerpo, como si estuviese frente al espejo imaginado futuros, contemplándose para descubrirse. Lo curioso de este autorretrato es que cuando Paula Modersohn- Becker lo pintó, ella no se encontraba embarazada, haciéndose más fuerte la sensación de que estás ahí frente al espejo, imaginando como sería tal cosa.

Self-portrait on the 6th wedding anniversary (Paula Modersohn- Becker, 1906)

Me gustaría recalcar algo en especial de la obra de Paula Modersohn- Becker y es que está conformada por una cantidad considerable de desnudos femeninos. Sí, también hay paisajes y naturaleza muerta, pero es emocionante encontrar el registro de una mujer pintando mujeres, más allá de un objeto de representación, siento que desde esta mirada es una búsqueda de re-conocimiento, entendiendo la palabra como un “volver a conocerse”; un mirarnos a nosotras mismas. ¿Quiénes somos? ¿Qué pensamos? ¿Qué sentimos?

Y quién mejor que nosotras para responder esas preguntas.

Referencias

Nochlin, L. (1971) Why have there been no great women artists? Traducción de: Cordero, K. & Sáenz, I. (Comp.). (2001) Crítica feminista en la teoría e historia del arte: (Ciudad de México), Universidad Iberoamericana, Programa Universitario de Estudios de Género de la Unam, Conaculta-Fonca, Curare, 2001, pp. 17-44

Lecturas sugeridas

Schjedhal, P. (2017) Revisiting Florine Stettheimer’s Place in Art History. TheNew Yorker. Recuperado el 1 de agosto de 2019 de: https://www.newyorker.com/magazine/2017/05/15/revisiting-florine-stettheimers-place-in-art-history

Bloemink, B. (2016) Florine Stettheimer: Feminist Provocateur. Hyperallergic. Recuperado el 1 de agosto de 2019 de: https://hyperallergic.com/329408/florine-stettheimer-feminist-provocateur/

Darrieussecq, M. (2019) Paula Moderhson-Becker: la primera mujer que se autorretrató desnuda. El Periódico. Recuperado el 1 de agosto de 2019 de: https://www.elperiodico.com/es/port/arte/20190715/paula-moderhson-becker-primer-autorretrato-mujer-desnuda


Jennifer Rubio Leal

Soy artista, dibujadora (como diría un amigo) y perseguidora de historias. Nací en Bogotá, pero viví en Ecuador durante diez años, así que las migraciones y el movimiento han sido parte de mi rutina. De ahí que mis temas de investigación giren en torno a los lugares, sobre a todo a esos que hacemos y sentimos como refugio. Tengo un blog de cursilerías, dibujo fanzines y escucho conversaciones en el transporte público.

Publicaciones en Portal Error 19-13 | Revista de Arte Contemporáneo: https://portalerror1913.com/tag/jennifer-rubio/

Blog personal: https://enredandopensamientos.blogspot.com/


Como citar:
Rubio, J. (2019). Autorretratos femeninos: otros relatos sobre la desnudez.  Portal Error 19-13. Revista de arte contemporáneo 1(2). Disponible en: https://portalerror1913.com/2019/12/15/autorretratos-femeninos/

Fecha de recibido: 5 de Diciembre de 2019 | Fecha de publicación: 30 de Enero de 2020

El Dr. ATL Y LA INVESTIGACIÓN DESDE EL ARTE

Dr. Atl and research from art

Por: Jennifer Rubio Leal

Artista Plástica | Universidad de Caldas

js.rubio95@gmail.com

Hace poco tuve la oportunidad de recorrer una exposición del Doctor Atl, también conocido como Gerardo Murillo, un reconocido pintor mexicano (1875- 1964), podría decir qué tipo de pintor era, su escuela y el estilo al que perteneció, pero no es lo que preocupa a quién escribe. Seguramente si nos encontráramos con él, tampoco sería el tema que pondría sobre la mesa. Si conversáramos con el Dr. Atl nos hablaría del nacimiento del Paricutín, de sus expediciones al Popocatépetl o de cuando vivió en las faldas del Iztaccíhuatl. Conversaríamos sobre volcanes, montañas y parajes indudablemente.

Dr. Atl era pintor, escritor, filósofo, geógrafo y combinó sus saberes para llevar a cabo su investigación y esa fue la sensación que me dejó al ver su trabajo. Era un investigador, ese que persigue huellas, el de la disciplina que se confunde con obsesión, el de la dedicación plena; tanto así que sus apuntes, notas y datos han sido de utilidad para vulcanólogos y geógrafos, pues hizo el registro completo del nacimiento de un volcán.

Persiguió volcanes y están en sus pinturas, tal vez fue el lenguaje con el que logró acercarse mejor a su objetivo, y aquí surge una de esas posibilidades que genera el arte, la investigación desde el arte, esa que es multidisciplinar, que tiene varias salidas, una pregunta abierta con respuestas infinitas.

Si miramos desde lejos, podremos ver que el arte y las investigaciones que parten desde esta área son un campo amplio en demasía. Solo basta con pensar en todas las temáticas que ha abordado a lo largo de la historia e imaginar las posibilidades que están a su alcance para afirmarlo con tranquilidad.

Ahí está, dispuesto a hacer lazos con quién se acerque, con o sin recelo.

Ejemplos hay muchos, ya sea una investigación sobre volcanes, casas, el amor, la ausencia o la madre, a veces es solo cuestión de detenerse a ver (hacia dentro o hacia afuera) y preguntar. Hacer preguntas y dejarse llevar por las respuestas.

Perseguirlas, coleccionarlas, clasificarlas…

Aquí entonces investigar puede ser emprender un camino conocido o por conocer.

Como citar:
Rubio, J. (2019). El Dr Atl y la investigación desde el arte. Portal Error 19-13. Revista de arte contemporáneo. 1 (1). Recuperado de: https://portalerror1913.com/2019/08/07/el-dr-atl-y-la-investigacion-desde-el-arte/

Fecha de recibido: 20 de Julio de 2019 | Fecha de publicación: 08 de Agosto de 2019

EL ARTE MÁS QUE PRODUCIR OBJETOS CREA LAZOS. Entrevista a Jennifer Rubio

Art More than producing objets creates tie. Interview with Jennifer Rubio

Por: Paula Bernal Roman

Estudiante de Artes Plásticas | Universidad de Caldas

paula.11715058@ucaldas.edu.co

Cosas de casas. Imagen cortesía de la artista. V Salón de aquí. Pedagogía artística.

Jennifer Rubio es egresada de la Universidad de Caldas, en esta corta entrevista nos abrió las puertas de su intimidad, nos cuenta un poco de su vida y trayectoria artística. Una mujer llena de espiritualidad y sueños.

Paula: ¿Dónde resides actualmente?

Jennifer: Actualmente vivo en la Ciudad de México y me quedaré aquí hasta septiembre. Llegué en abril y el tiempo se ha ido muy rápido, no había vivido en una ciudad tan grande hasta ahora. Todo es con mayor volumen, siempre hay gente en todos lados, a todas horas.

Paula: ¿A qué te dedicas en este momento?

Jennifer: Podría decirse que en este momento, me dedico a esperar… Apliqué a varias convocatorias y ahora espero sus respuestas, mientras tanto trabajo en proyectos personales y de otros: Me encargaron hacer las ilustraciones para el rediseño de una etiqueta de cerveza artesanal y también tengo pendiente la ilustración de dos poemarios.

Paula: ¿Qué querías ser de pequeña?

Jennifer: Mi infancia podría decirse que fue movida; nos mudamos, cuando mi hermana y yo aún éramos pequeñas, de Bogotá a Ecuador. Ahí crecimos y aprendimos a montar bicicleta. Al comienzo vivimos en Quito, la capital y luego nos mudamos a las afueras a un lugar llamado Sangolquí. Todavía recuerdo la dirección, Teniente Hugo Ortiz y Cazadores de los Ríos, casa #2.

Disfruté mi infancia, inventábamos juegos con mi hermana y mis padres siempre nos llevaron a conocer lugares nuevos, esa es la ventaja de Ecuador, es pequeño y puedes recorrerlo con facilidad. Cuando era pequeña recuerdo que quería ser cantante, me grababa cantando sobre los casetes de mi mamá y los que nos enviaba mi tía con canciones infantiles.

Paula: ¿A qué edad supiste que querías ser artista plástica y cómo lo supiste?

Jennifer: Eso realmente ocurrió hace poco, yo no quería estudiar artes, yo solo quería una carrera que me enseñara a dibujar, con la idea, que aún sigue vigente, de ilustrar libros. Así que cuando entré a la universidad no tenía muchas expectativas. Solo quería dibujar. Tampoco entendía muy bien las posibilidades que ofrece el arte.

Libreta de dibujo. Imagen cortesía de la artista

Ahora soy más consciente de eso, que el arte más que producir objetos, crea lazos. Así que el proceso fue a la inversa, en este caso yo no quería saber nada de “Arte”, y el término   de “artista” a veces me suena ostentoso, pero ahora lo veo como mi aliado más que como a un enemigo.

Paula: ¿Fue fácil tu ingreso a estudiar la carrera de artes plásticas?

Jennifer: Podría decirse que sí, el primer filtro cuando te inscribes es el resultado del ICFES, luego en aquel momento había una prueba de aptitud. Hoy creo que también hay una entrevista. Lo que fue más difícil, al menos para mí, fue empezar, creo que hasta quinto semestre logré sentirme cómoda con la carrera, en segundo quise desertar pero no lo hice. Hubo paro y huí. Tampoco entendía la ciudad, me resultaba gris y laberíntica. Cuando me enamoré de Manizales fue más fácil todo, pero pasa mucho, tejes una relación de amor-odio con la carrera.

Paula: ¿Has tenido apoyo de tu familia o ellos deseaban que estudiaras otra carrera?

Jennifer: Sí, desde el inicio hasta el final. Mi madre fue mi apoyo número uno durante el proceso de mi tesis, por ejemplo. Ellos siempre han estado ahí cada vez que he querido tirar la toalla. Tengo ese lujo.

Paula: ¿Cuál fue la materia que más te gustó en la academia y por qué?

Jennifer: Creo que fue “Arte Latinoamericano” con Pedro Rojas, bueno, creo que la mayoría de clases con Pedro son inspiradoras, siempre hace visible esos lazos que genera el arte. Creo que por eso me gustó esa clase.

Paula: ¿Cuál ha sido el trabajo más gratificante que has hecho hasta ahora?

Jennifer: Hay varios, el primero que me dio confianza en lo que hacía, fueron una serie de bordados que hice con la temática del postconflicto.

Prefijos del postconflicto. Imágenes cortesía de la artista. Arte por la vida 2015.

Hoy creo que es mi tesis “Cosas de casa”, fue un proceso algo largo, con sus altas y bajas, como todo pero ahora que lo veo en retrospectiva estoy orgullosa de lo que es, una investigación desde el arte sobre el hogar. La defino como un recorrido en la cual investigar fue sinónimo de transitar, volví a las casas en las que he vivido a través de la palabra y el recuerdo. Al final, el resultado de ese trayecto fue un libro.

Paula: ¿Qué técnica te gusta más? Pintura, dibujo, grabado, alguna otra

Jennifer: El dibujo y yo seguimos siendo aliados, entendiendo dibujo como ese rastro que se deja sobre una superficie, ya sea papel, tela… cualquier superficie. El mar dibuja, deja el rastro de las olas sobre la arena. Así que dibujo, a veces con lápiz, a veces con hilo, pero dibujo al final de cuentas.

Paula: ¿Qué haces para mejorar como artista?

Jennifer: Últimamente pienso más en el contenido que en la forma, siento que nuestras acciones repercuten para bien o para mal, en pequeñas y grandes escalas. Así que teniendo en cuenta eso, desde mi trabajo quiero contribuir a generar espacios de empatía y de comunidad, conscientes del momento en el que vivimos.

Paula: ¿Qué te inspira a diario?

Jennifer: Esta respuesta es fácil, lo que pasa a diario. El día a día, la rutina, la mía y la de otros. Afuera en la ventana, a dentro cuando pareciese que no pasa nada.

Paula: Tienes un trabajo llamado: Sobre cosas diminutas. ¿Qué te llevo a explorar este campo?

Jennifer: Creo que todo empezó con un diente de león, y preguntarme por el porqué de su nombre, de camino a la universidad siempre habían muchos, y a veces los recogía y soplaba. Más adelante pregunté a mis amigos en Facebook qué cosas diminutas conocían, y me dieron sus respuestas. Desde niña me han gustado las miniaturas, entre más diminutos más hermosos, creo que está ligado con la cantidad de detalles que pueden tener. Junté esas dos cosas y nació el fanzine.

Paula: ¿Qué piensas de las cosas pequeñas?

Jennifer: A mí siempre me han causado agrado, lo que te decía, esa cercanía que tienen con lo minucioso y detallado, también que tienes que acercar los ojos para verlas. Ese acto me parece importante.

Paula: ¿Qué opinas de la palabra insignificancia, piensas que tiene alguna relación con las cosas pequeñas?

Jennifer: No. Esa palabra está ligada a la importancia que tienen las cosas y que en este caso, algo sea pequeño, para mí, no le resta. Piensa en los átomos, son la partícula más pequeña del universo y aun así lo conforman todo. Así que no las asocio.

Paula: Si pudieras se otra persona por un día. ¿Quién te gustaría ser?

Jennifer: No lo sé, tal vez no sería una persona sino un animal, un perro para estar feliz siempre o una tortuga marina para estar en el fondo del mar sin miedo a ahogarme.

Paula: ¿Con qué palabras definirías tu vida hasta el momento?

Jennifer: Movimiento e incertidumbre.

Paula: ¿Tienes algún amuleto?

Jennifer: Muchas libretas y animales miniaturas.

Paula: ¿Algún consejo para los nuevos artistas?

Jennifer: Yo también soy nuevo artista, y mi auto consejo siempre es que sea disciplinada y que no pierda la calma.

Como citar:
Bernal, P. (2019). El arte más que producir objetos crea lazos. Entrevista a Jennifer Rubio. Portal Error 19-13. Revista de arte contemporáneo. 1 (1). Recuperado de: https://portalerror1913.com/2019/07/21/el-arte-mas-que-producir-objetos-crea-lazos/

Fecha de recibido: 15 de Julio de 2019 | Fecha de publicación: 24 de Julio de 2019