RELATOS DE PANDEMIA. Fanzines del Semillero Mediaciones y Teorías del Arte.

Pandemic stories. Fanzines of the Semillero en Mediaciones y Teorías del Arte

Juliana Ceballos Rojas

Maestra en Artes Plásticas | Universidad de Caldas | julianaceballosrojas@gmail.com

María Salomé Hincapié Salazar

Estudiante Artes Plásticas| Universidad de Caldas |maria.11715636@ucaldas.edu.co

Tomás Marín Puerta

Estudiante Artes Plásticas | Universidad de Caldas|tomas.11910129@ucaldas.edu.co

Mateo Quintero Castaño

Estudiante Artes Plásticas | Universidad de Caldas |mateoquintero05@gmail.com

Duván Andrés Sánchez García

Estudiante Artes Plásticas | Universidad de Caldas|duvan.11911294@ucaldas.edu.co

Valentina Grisales Giraldo

Estudiante Artes Plásticas | Universidad de Caldas |valentina.11714438@ucaldas.edu.co

Natalia López Lombo

Estudiante Artes Plásticas | Universidad de Caldas |adoratalopezlombo@gmail.com

Yisell Carolina Montaño Tsoi

Estudiante Artes Plásticas | Universidad de Caldas|giselle.11713225@ucaldas.edu.co

Elizabeth Rendón Valencia

Estudiante Artes Plásticas | Universidad de Caldas|elizabeth.11811944@ucaldas.edu.co

Pedro Antonio Rojas Valencia

Profesor de Artes Plásticas | Universidad de Caldas |pedro.rojas@ucaldas.edu.co

El Semillero Mediaciones y Teorías del Arte (MTA) es un grupo de trabajo académico del Departamento de Artes Pláticas de la Universidad de Caldas. La primera versión de estos fanzines se presentó en el Foro Arte, educación y Pandemia, realizado el martes 23 de junio de 2020. Evento organizado por el grupo de investigaciones de artes visuales, Universidad de Nariño.

Pedro Rojas:  Relatos de pandemia comenzó una tarde lluviosa, en la que reflexionamos sobre el punto de partida más adecuado para emprender los procesos de investigación-creación. Nos preguntamos, entre otras cosas, ¿por qué los manuales de investigación coinciden en que es preciso partir de preguntas que sean claras o que tengan una solución precisa? En aquella sesión, coincidimos en que las preguntas no siempre son el punto de partida de los procesos creativos, incluso, en algunos casos solo es posible identificarlas en las últimas fases de la investigación. Con el paso de los días, aparecieron algunos textos y dibujos, finalmente, el fanzine se nos presentó como la herramienta idónea para compartir nuestras inquietudes (comprendimos que la mediación artística no se reduce a la crítica y la curaduría, nos parece fundamental el sector editorial). El fanzine es una práctica que nos llama la atención por distintas razones, por ejemplo, la libertad de contenidos, la articulación del texto y la imagen, la relativa sencillez con que se pueden compartir las publicaciones. No se puede negar que los fanzines tienen una tradición de crítica política (existen fanzines, anarquistas, feministas, animalistas, etc.) y que al mismo tiempo han despertado todo tipo de inquietudes en una escala distinta, permitiendo narrar experiencias personales. Se trata, en sí mismo, de desplegar un campo (puede llamarse micropolítico) en el que prima la libertad expresiva, la autonomía, la formación en la autoedición y la generación de espacios alternativos de circulación que se oponen a las industrias editoriales.

Relatar nuestras experiencias es fundamental para el semillero, no podemos comenzar a trabajar sin contarnos las tragedias de nuestra cotidianidad y las alegrías producidas por nuestras mascotas (en todas nuestras reuniones, por ejemplo, tenemos la sección de “chismes”). No fue difícil identificar una experiencia común que afectaba a todos los integrantes del semillero: la pandemia. Así que nos propusimos realizar lecturas, formular preguntas y contestarlas con imágenes; pero, sobre todo, contarnos las historias de aquello que nos pasaba a raíz de la propagación del Covid-19. Para la creación de estos fanzines los estudiantes, con un poco de humor y desesperación, han realizado relatos gráficos, en los que se pone en juego la tensión entre la ficción y la realidad inesperada. Aquellas personas que se acerquen a estas páginas encontrarán reflexiones en torno a lo que ha sido y no debió ser: angustia, cansancio y claustrofobia; así como en torno a lo que pudo ser y no fue: un amor imposible, una fiesta secreta, una vida feliz. Quizá exista un momento previo a la formulación de las preguntas, en el que prima la sinceridad, la apertura y la sensibilidad con que los artistas se permiten compartir su trabajo.

Natalia Lombo: Realizar este fanzine con el aporte de los compañerxs del semillero ha significado para mí algo muy clave, hacer de nuestras conversaciones, memes, chats, encuentros y preguntas una publicación libre, autogestionada, es un gesto de conversación con el momento y con el presente. Todo lo que está pasando nos tomó tan de repente que, en ocasiones, sentimos inevitablemente que vivimos en una película y que todo transcurre en un afuera inventado. Así es fácil sentir que todo se vuelve confuso y efímero. Entre todo eso la vida sigue pasando y nuestra labor como artistas se convierte al mismo tiempo en una gran incertidumbre.  Hacer este fanzine me da calma y optimismo, encontrándome con formas de seguir creando colectivamente. Me hace también ver las realidades e incertidumbres de mis compañerxs artistas a través de sus preguntas.

Salomé Hincapié: Conversaciones de una frustración es un fanzine que trata sobre lo abrumador que se siente tener muchas responsabilidades por resolver en muy poco tiempo. Esta publicación es realizada en conjunto con Valentina Grisales, una amiga muy cercana con quien -justamente- conversaba ese día sobre cómo me sentía y coincidimos en estar pasando por la misma situación. Al querer superarlo, decidimos hacer rayones aleatorios con el fin de desahogarnos. Luego, al estar más calmadas, hablamos sobre nuestros síntomas y nos dimos cuenta que se relacionaban directamente con lo que habíamos dibujado.

Juliana Ceballos: La cuarentena ha propiciado espacios de reflexión introspectiva. Mantener la cordura es menos común que perderla, mucho más cuando estamos inmersos en un contexto confuso lleno de incertidumbres. Ante las preguntas que se plantean sobre la cordura y el equilibrio emocional, retomé un capítulo de mi vida sobre un confinamiento previo que viví a causa de uno de mis episodios depresivos; en este fanzine narro a través de imágenes y textos de mi historia clínica, un nuevo estado de cordura como consecuencia del confinamiento.

Valentina Grisales: Ocho y Ocho Días en Pandemia es una propuesta que abarca un día entero en cuarentena, la selección de imágenes representa los sentimientos, inquietudes y dificultades que se presentaron de manera personal. Acompañé las imágenes de una hora del día y aparte dispuse pequeñas frases que permitieron visualizar un contexto de la situación y las escenas. Para mí fue importante crear un relato temporal, que permitiera visibilizar la situación atípica que estamos viviendo: permitir ver la situación crítica, pero aparte, dar pequeños respiros en ciertas horas del día como objetivo liberador. Planteé la creación del fanzine como objeto que perdurará en el tiempo y que apelará a una memoria colectiva, en un futuro me permitirá volver a mirar al pasado y darme cuenta cómo se vivieron los días en pandemia.

Yisell Montaño: Soledad interrumpida es el nombre que doy a este fanzine. Mi vida ha tenido cambios durante esta cuarentena, en su mayoría buenos, aunque tengan detrás momentos de ansiedad y tristeza la cual aprendí a llevar y superar a medida que pasaba el tiempo. He disfrutado de mi soledad y considero que es sano saber llevarla y aprender a convivir con uno mismo; pero ocurrió algo que no esperaba, aunque tal vez si deseaba: el regreso del amor, la compañía, el calor de otro, el contacto. Ha sido extraño aprender a convivir, compartir mi espacio, que alguien entre en mi habitad, deje su aroma y algunos de sus rastros; comer junto a alguien más y mostrarme vulnerable. Todas estas cosas que son tan nuevas y todo durante una pandemia. Quién diría que este momento en la historia traería tanta felicidad para mí, aunque no sea así para todos, sé que de una u otra forma estamos aprendiendo mucho de esta experiencia y que dejará una marca en todos [1].

Tomás Marín: La idea del fanzine nació de una pregunta que se hizo Nata sobre las noticias falsas. Quería responderla, pero no había determinado cómo. Luego, cuando Duván nos habló sobre lo que él planeaba hacer, se me ocurrió la idea de trabajar sobre el amor que no pasó por culpa (?) de la pandemia. En un principio, pensé en hacer un diario en el que iba a escribir sobre varios días de mi vida, en un mundo en el cual no existía el coronavirus y en el que se cumplían las fantasías amorosas que tengo mientras escucho música, lavo los platos o mientras voy en la buseta. Pero me di cuenta de que necesitaba mucho más tiempo del que disponíamos. Entonces, al final, me decidí a hacer un fanzine con dibujos de pantallazos de Facebook, Instagram, Spotify y Whatsapp, porque siempre me he imaginado que me llega una solicitud inesperada, un nuevo follower o un mensaje de un celular desconocido que me cambiará la vida.

Elizabeth Rendón: Hacer parte de la era digital me involucra en el uso de dispositivos tecnológicos para la socialización. A lo largo de mi vida y en situaciones más específicas, han tenido un impacto positivo o negativo, por ejemplo, la oportunidad de conocer muchas personas interesantes y entablar buenas relaciones o al contrario toparme con rupturas y malentendidos absurdos [1].

Duván Sánchez: Dada la actual situación, en que nos vemos obligados a mantener un aislamiento preventivo, se han adoptado ciertas medidas para que nuestras actividades no se vean del todo paralizadas: clases en línea, cine por streaming, tele-consulta con médicos y psicólogos. Si bien estas alternativas parecen meras sombras de lo que deberían ser, hay un acto colectivo en especial que, limitado a la virtualidad, se convierte en un patético despropósito y este fanzine es una bienintencionada oda a quienes no nos dejamos arrebatar las fiestas.

Mateo Quintero: Pienso que la oxidación (que pudre las cosas de afuera para adentro) opera en este momento para mí como la cuarentena, siento que gano una gran batalla cuando no tengo que salir. Hago un fanzine con alegria y miedo de que la cuarentena termine. 


[1] Nota: Las estudiantes fueron invitadas por los integrantes para hacer parte de esta publicación.


Como citar:
Ceballos, J.; Grisales, V.; Hincapié, S.; López, N.; Marín, T.; Montaño, Y.; Quintero, M.; Rendón, E.; Rojas, P.; Sánchez, D. (2020). Relatos de Pandemia. Portal Error 19-13. Revista de arte contemporáneo 1(2). Disponible en: https://portalerror1913.com/2020/07/06/relatos-de-pandemia/ 

Fecha de recibido: 28 de junio de 2020 | Fecha de publicación: 7 de julio de 2020

Portal Error 19-13. Revista de arte contemporáneo.

ISSN: 2711-144X

PRELUDIO DE UNA DECEPCIÓN. Un fanzine para ingresar a Bellas Artes

Prelude of a disappointment. A fanzine to enter to study arts

Por:

Andrea Zúñiga Delgado

Estudiante Artes Plásticas | Universidad de Caldas | archipielagoindefinido@gmail.com

Juliana Ceballos Rojas

Maestra en Artes Plásticas | Universidad de Caldas | julianaceballosrojas@gmail.com

Manuela Jaramillo

Maestra en Artes Plásticas | Universidad de Caldas | manuelajaramilloj@gmail.com

Mateo Quintero Castaño 

Estudiante Artes Plásticas | Universidad de Caldas |mateoquintero05@gmail.com

Mateo Quintero: El fanzine “Preludio para una decepción” contiene una serie de consejos de un estudiante viejo (o más experimentado) a un estudiante nuevo (primiparo). Lo que dice el fanzine es una serie de secretos que se guardan debajo de la mesa para sobrevivir al primer semestre y a la universidad en general.

Andrea Zuñiga: Contiene una serie de ideas, relatos y consejos que pueden ser atajos para otras personas, cositas que quizás una quisiera que le dijeran al entrar a estudiar en un programa universitario como éste.

Manuela Jaramillo: Se trata de una guía para pasar inadvertido, al menos esa fue una de las primeras cosas que imaginé cuando nos juntamos a pensarlo. El fanzine está lleno de datos, desde el significado de la palabra preludio (que obviamente no sobra conocerlo) hasta recomendaciones sobre textos o documentales que hacen la labor de artista más amena. 

Juliana Ceballos: Mi participación en el fanzine fue muy breve. Sin embargo, fue bastante fácil conectarse con una propuesta que pensaba críticamente su contexto. No se me ocurre una manera más pedagógica de acercarse a un nuevo estudiante de Artes Plásticas que producir una pequeña publicación basada en la experiencia de unos estudiantes antiguos. Más que el ritual de recibimiento para los primiparos, la publicación propone una selección de contenidos notables (buenos y malos) que experimentamos como autores.

Mateo Quintero: Cuando decidimos hacerlos acabábamos de ver una noticia o unas fotos de la recibida a los primiparos en otra facultad y como que nos sentimos mal. Nos dimos cuenta que en Bellas Artes no pasaba nada (ni malo ni bueno) y ahí fue cuando decidimos hacer un fanzine que fuera como un acto amable con los nuevos. También hicimos una bienvenida en la que estudiantes le contaban a los nuevos como era la universidad. En cuanto al proceso creativo fue fácil por qué no dejamos que se nos enfriara ese chispazo, después de concebir la idea todos aportamos como podíamos, como sabíamos y así se fue dando el proceso hasta llegar al momento de la impresión.

Andrea Zuñiga: Como dice Mateito, decidimos realizar el fanzine inspirados por las bienvenidas hostiles y tradicionales que se hacen en otros programas. En otras facultades y universidades es común “bien llegar” a quienes empiezan el año con bromas macabras, comentarios incómodos y una serie de prácticas que hacen ver la universidad como una preparatoria de película norteamericana, llena de víctimas y abusadores. Pensábamos más en la posibilidad de iniciar una especie de rito de bienvenida. Siendo una espacio al que entramos por decisión propia e incluso a veces a contracorriente, personalmente me parecía increíble no contar con un lugar más amable y cercano al entrar. Decidimos crear este compendio y entregarlo en un espacio de diálogo en el que comentar experiencias, entrar en confianza, vernos los rostros. Bellas Artes es un espacio muy pequeño para no saber los nombres y los intereses de las personas que lo habitan, pero pasa todo el tiempo. Queríamos crear una ruptura en esa normalidad. Tuvimos el chispazo que comenta Mateo y simplemente fue dejarnos relatar y ordenar nuestras propias opiniones sobre el programa, las cosas que nos apasionaban, pero también lo que creíamos conveniente saber, como no comprar materiales costosos o ajustarse fielmente a la malla curricular. Fuimos redactando, editando, componiendo hasta que lo sacamos en la secretaría (fue lindo imprimirlo allí).

Manuela Jaramillo: Lo más importante es que todos esos caminos planteados en el fanzine están ahí porque en algún momento los necesitamos, los anhelamos y no los tuvimos, eso hace que sea una guía creada desde la empatía. Queríamos abrir todos nuestros mundos, permitir que todo el que leyera el fanzine se sintiera seguro de contar con las herramientas necesarias para su superviviencia ,como nuevo estudiante de artes plásticas. En cuanto al proceso colectivo creo que estábamos confiados en el conocimiento del otro todo el tiempo, éramos estudiantes de distintos semestres y eso generaba unos campos de discusión más amplios, no sólo estábamos haciendo una guía para el estudiante “primíparo”, todo el proceso colaborativo nos puso -muchas veces- a cuestionarnos sobre la repetición de problemas dentro de la carrera.

Juliana Ceballos: Lo consideré como una primera consciencia de la academia que se manifestó en un producto físico a manos de los estudiantes. Se permitió a los nuevos y antiguos estudiantes conocer el formato del fanzine y el alcance de los productos que pueden realizarse desde la academía, sin ser un formato oficial de publicación.

Andrea Zuñiga: Una amiga de antropología me pidió tener este fanzine de referente e hicieron uno similar pero ajustado a las propias necesidades del programa, que -siendo una ciencia humana- tiene sus propios laberintos. Creo que en cierto sentido puede servir como esqueleto. Todos los programas universitarios tienen mallas, profes, materias, falencias, espacios en los que compartir y ampliar el conocimiento, detalles que una puede ahorrarse si alguien se lo dice. Creo que el índice podría generalizarse a cualquier programa. Y, concuerdo, confirmo, que la decepción es una constante en la academia, independientemente de la “carrera” a la que una se inscriba. Me quedo con la decepción como expectativa que arruina sorpresas que una no se espera (teoría de un chat de facebook que se volvió parte del prólogo) y que una siempre tenga presente que la academia es flexible o debería serlo, porque flexible y amplísimo es el conocimiento.

Mateo Quintero: Sin embargo, me parece que el fanzine estaba pensado en y para Bellas Artes, habla del edificio, de los profesores, de la Negrita que es la señora de la cafetería, entonces, creo que no serviría para otra escuela. Está pensado para el lugar en el que se hizo.

Manuela Jaramillo: Todos los programas académicos tienen sus propios momentos de decepción e independientemente de la información que pueda caber en el fanzine, creo que actualmente una de las cosas que todos necesitamos es entablar relaciones imaginarias con nuestros antecesores, conocer lo que tienen para decirnos.

Andrea Zuñiga: Creo que hay muchas cosas que son actuales porque -sobre todo- tiene un aire muy utópico y se escribe desde una postura estética frente a la existencia. La academia es un viaje, un camino, una manera, pero no es precisamente la única. La malla no ha cambiado mucho desde entonces, ni quienes acompañan las clases, ni el espacio en que todo sucede. Algunos espacios de la ciudad siguen siendo los hitos, agregaría algunos como Jolly Roger, La caja no existe pero existe La Jaus, el Space de Dinámico Lab. El Jardín y Caza retasos cambiaron de sedes pero siguen trabajando. Quizás ahora, podría añadir que las clases no son sólidas, que si una se propone puede ampliar los contenidos, que puede sugerir entregas que se ajusten a sus ritmos, tiempos, ideas, intereses, capacidades. Si algo aprendí estudiando artes es que nada es determinado, que el mundo que conocemos no es inamovible, que el diálogo es siempre una opción y que las particularidades expanden el mundo que conocemos y creemos como único posible, incluso el académico.

Mateo Quintero: Ahora le metería un par de cosas que uno se da cuenta cuando va terminando de estudiar. Más secretos y códigos. Creo que se ha desactualizado un poco, la idea es que la gente que está detrás de nosotros siga la iniciativa. Crear una cadena, un ritual de los estudiantes viejos a los nuevos.

Manuela Jaramillo: Está formulado en base a algunas de las mismas hipótesis que han acompañado al arte desde hace muchos años y consecuentemente no es un fanzine de temporada. Hasta el último día que pisé Bellas Artes me sentí igual, incluso pensaría en agregarle ahora que ya pasé por el proceso de grado, unas instrucciones básicas para tesistas y graduandos, desde el trato con el asesor de tesis hasta lo protocolario (a mi parecer, ridículo) de los discursos ofrecidos por los rectores en el que claramente el artista está por fuera. Le agregaría además un mapeo más consistente de los espacios artísticos y culturales, no sólo de la ciudad, sino del eje cafetero porque considero que habrá que empezar a pensar el círculo de una forma más amplia, y por último recomendaría muchas otras películas, documentales y links para revisar constantemente.

Juliana Ceballos: También, siento que desde la experiencia de tesista y ahora egresada, podría añadir algunos otros consejos, pero pienso que este fanzine da cuenta de la oportunidad de compartir momentos que fueron valiosos dentro de mi formación y contenidos que aún aprecio y retomo cuando siento la necesidad de volver a un momento tranquilo del conocimiento en artes.

Como citar:

Ceballos, J.; Jaramillo, M.; Quintero, M. & Zúñiga, A. (2020). Preludio de una decepción. Un fanzine para ingresar a estudiar artes. Portal Error 19-13. Revista de arte contemporáneo. 1 (2).  Disponible en: https://portalerror1913.com/2020/05/24/preludio/

Fecha de recibido: 20 de Marzo de 2020 | Fecha de publicación: 24 de Mayo de 2020

Portal Error 19-13. Revista de arte contemporáneo.

ISSN: 2711-144X