PRELUDIO DE UNA DECEPCIÓN. Un fanzine para ingresar a Bellas Artes

Prelude of a disappointment. A fanzine to enter to study arts

Por:

Andrea Zúñiga Delgado

Estudiante Artes Plásticas | Universidad de Caldas | archipielagoindefinido@gmail.com

Juliana Ceballos Rojas

Maestra en Artes Plásticas | Universidad de Caldas | julianaceballosrojas@gmail.com

Manuela Jaramillo

Maestra en Artes Plásticas | Universidad de Caldas | manuelajaramilloj@gmail.com

Mateo Quintero Castaño 

Estudiante Artes Plásticas | Universidad de Caldas |mateoquintero05@gmail.com

Mateo Quintero: El fanzine “Preludio para una decepción” contiene una serie de consejos de un estudiante viejo (o más experimentado) a un estudiante nuevo (primiparo). Lo que dice el fanzine es una serie de secretos que se guardan debajo de la mesa para sobrevivir al primer semestre y a la universidad en general.

Andrea Zuñiga: Contiene una serie de ideas, relatos y consejos que pueden ser atajos para otras personas, cositas que quizás una quisiera que le dijeran al entrar a estudiar en un programa universitario como éste.

Manuela Jaramillo: Se trata de una guía para pasar inadvertido, al menos esa fue una de las primeras cosas que imaginé cuando nos juntamos a pensarlo. El fanzine está lleno de datos, desde el significado de la palabra preludio (que obviamente no sobra conocerlo) hasta recomendaciones sobre textos o documentales que hacen la labor de artista más amena. 

Juliana Ceballos: Mi participación en el fanzine fue muy breve. Sin embargo, fue bastante fácil conectarse con una propuesta que pensaba críticamente su contexto. No se me ocurre una manera más pedagógica de acercarse a un nuevo estudiante de Artes Plásticas que producir una pequeña publicación basada en la experiencia de unos estudiantes antiguos. Más que el ritual de recibimiento para los primiparos, la publicación propone una selección de contenidos notables (buenos y malos) que experimentamos como autores.

Mateo Quintero: Cuando decidimos hacerlos acabábamos de ver una noticia o unas fotos de la recibida a los primiparos en otra facultad y como que nos sentimos mal. Nos dimos cuenta que en Bellas Artes no pasaba nada (ni malo ni bueno) y ahí fue cuando decidimos hacer un fanzine que fuera como un acto amable con los nuevos. También hicimos una bienvenida en la que estudiantes le contaban a los nuevos como era la universidad. En cuanto al proceso creativo fue fácil por qué no dejamos que se nos enfriara ese chispazo, después de concebir la idea todos aportamos como podíamos, como sabíamos y así se fue dando el proceso hasta llegar al momento de la impresión.

Andrea Zuñiga: Como dice Mateito, decidimos realizar el fanzine inspirados por las bienvenidas hostiles y tradicionales que se hacen en otros programas. En otras facultades y universidades es común “bien llegar” a quienes empiezan el año con bromas macabras, comentarios incómodos y una serie de prácticas que hacen ver la universidad como una preparatoria de película norteamericana, llena de víctimas y abusadores. Pensábamos más en la posibilidad de iniciar una especie de rito de bienvenida. Siendo una espacio al que entramos por decisión propia e incluso a veces a contracorriente, personalmente me parecía increíble no contar con un lugar más amable y cercano al entrar. Decidimos crear este compendio y entregarlo en un espacio de diálogo en el que comentar experiencias, entrar en confianza, vernos los rostros. Bellas Artes es un espacio muy pequeño para no saber los nombres y los intereses de las personas que lo habitan, pero pasa todo el tiempo. Queríamos crear una ruptura en esa normalidad. Tuvimos el chispazo que comenta Mateo y simplemente fue dejarnos relatar y ordenar nuestras propias opiniones sobre el programa, las cosas que nos apasionaban, pero también lo que creíamos conveniente saber, como no comprar materiales costosos o ajustarse fielmente a la malla curricular. Fuimos redactando, editando, componiendo hasta que lo sacamos en la secretaría (fue lindo imprimirlo allí).

Manuela Jaramillo: Lo más importante es que todos esos caminos planteados en el fanzine están ahí porque en algún momento los necesitamos, los anhelamos y no los tuvimos, eso hace que sea una guía creada desde la empatía. Queríamos abrir todos nuestros mundos, permitir que todo el que leyera el fanzine se sintiera seguro de contar con las herramientas necesarias para su superviviencia ,como nuevo estudiante de artes plásticas. En cuanto al proceso colectivo creo que estábamos confiados en el conocimiento del otro todo el tiempo, éramos estudiantes de distintos semestres y eso generaba unos campos de discusión más amplios, no sólo estábamos haciendo una guía para el estudiante “primíparo”, todo el proceso colaborativo nos puso -muchas veces- a cuestionarnos sobre la repetición de problemas dentro de la carrera.

Juliana Ceballos: Lo consideré como una primera consciencia de la academia que se manifestó en un producto físico a manos de los estudiantes. Se permitió a los nuevos y antiguos estudiantes conocer el formato del fanzine y el alcance de los productos que pueden realizarse desde la academía, sin ser un formato oficial de publicación.

Andrea Zuñiga: Una amiga de antropología me pidió tener este fanzine de referente e hicieron uno similar pero ajustado a las propias necesidades del programa, que -siendo una ciencia humana- tiene sus propios laberintos. Creo que en cierto sentido puede servir como esqueleto. Todos los programas universitarios tienen mallas, profes, materias, falencias, espacios en los que compartir y ampliar el conocimiento, detalles que una puede ahorrarse si alguien se lo dice. Creo que el índice podría generalizarse a cualquier programa. Y, concuerdo, confirmo, que la decepción es una constante en la academia, independientemente de la “carrera” a la que una se inscriba. Me quedo con la decepción como expectativa que arruina sorpresas que una no se espera (teoría de un chat de facebook que se volvió parte del prólogo) y que una siempre tenga presente que la academia es flexible o debería serlo, porque flexible y amplísimo es el conocimiento.

Mateo Quintero: Sin embargo, me parece que el fanzine estaba pensado en y para Bellas Artes, habla del edificio, de los profesores, de la Negrita que es la señora de la cafetería, entonces, creo que no serviría para otra escuela. Está pensado para el lugar en el que se hizo.

Manuela Jaramillo: Todos los programas académicos tienen sus propios momentos de decepción e independientemente de la información que pueda caber en el fanzine, creo que actualmente una de las cosas que todos necesitamos es entablar relaciones imaginarias con nuestros antecesores, conocer lo que tienen para decirnos.

Andrea Zuñiga: Creo que hay muchas cosas que son actuales porque -sobre todo- tiene un aire muy utópico y se escribe desde una postura estética frente a la existencia. La academia es un viaje, un camino, una manera, pero no es precisamente la única. La malla no ha cambiado mucho desde entonces, ni quienes acompañan las clases, ni el espacio en que todo sucede. Algunos espacios de la ciudad siguen siendo los hitos, agregaría algunos como Jolly Roger, La caja no existe pero existe La Jaus, el Space de Dinámico Lab. El Jardín y Caza retasos cambiaron de sedes pero siguen trabajando. Quizás ahora, podría añadir que las clases no son sólidas, que si una se propone puede ampliar los contenidos, que puede sugerir entregas que se ajusten a sus ritmos, tiempos, ideas, intereses, capacidades. Si algo aprendí estudiando artes es que nada es determinado, que el mundo que conocemos no es inamovible, que el diálogo es siempre una opción y que las particularidades expanden el mundo que conocemos y creemos como único posible, incluso el académico.

Mateo Quintero: Ahora le metería un par de cosas que uno se da cuenta cuando va terminando de estudiar. Más secretos y códigos. Creo que se ha desactualizado un poco, la idea es que la gente que está detrás de nosotros siga la iniciativa. Crear una cadena, un ritual de los estudiantes viejos a los nuevos.

Manuela Jaramillo: Está formulado en base a algunas de las mismas hipótesis que han acompañado al arte desde hace muchos años y consecuentemente no es un fanzine de temporada. Hasta el último día que pisé Bellas Artes me sentí igual, incluso pensaría en agregarle ahora que ya pasé por el proceso de grado, unas instrucciones básicas para tesistas y graduandos, desde el trato con el asesor de tesis hasta lo protocolario (a mi parecer, ridículo) de los discursos ofrecidos por los rectores en el que claramente el artista está por fuera. Le agregaría además un mapeo más consistente de los espacios artísticos y culturales, no sólo de la ciudad, sino del eje cafetero porque considero que habrá que empezar a pensar el círculo de una forma más amplia, y por último recomendaría muchas otras películas, documentales y links para revisar constantemente.

Juliana Ceballos: También, siento que desde la experiencia de tesista y ahora egresada, podría añadir algunos otros consejos, pero pienso que este fanzine da cuenta de la oportunidad de compartir momentos que fueron valiosos dentro de mi formación y contenidos que aún aprecio y retomo cuando siento la necesidad de volver a un momento tranquilo del conocimiento en artes.

Como citar:

Ceballos, J.; Jaramillo, M.; Quintero, M. & Zúñiga, A. (2020). Preludio de una decepción. Un fanzine para ingresar a estudiar artes. Portal Error 19-13. Revista de arte contemporáneo. 1 (2).  Disponible en: https://portalerror1913.com/2020/05/24/preludio/

Fecha de recibido: 20 de Marzo de 2020 | Fecha de publicación: 24 de Mayo de 2020

Portal Error 19-13. Revista de arte contemporáneo.

ISSN: 2711-144X

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s