ARTE, INTIMIDAD Y DUELO. Entrevista a Manuela Álvarez

Art, intimity and duel. Interview with Manuela Álvarez

Por: Angélica Campos y Yudy Hoyos

Estudiantes de Artes Plásticas | Universidad de Caldas

angelica.11711643@ucaldas.edu.co

Fotografía Acción de duelo. Festival Internacional de Arte Contemporáneo, 2018

Angélica: Para comenzar, nos gustaría que nos contaras ¿cuándo surgió tu interés por el arte?

Manuela: Yo creo que nací artista, siempre me he sentido artista. No tengo claro cuando fue, porque desde chiquitica me gustaba pintar, me encantaba dibujar. Siempre he sido una persona muy sensible, incluso eso me trajo como algunas dificultades en la adolescencia porque nadie me entendía en el colegio, era distinta, sentía el mundo de formas distintas. Mi interés por el arte ha estado siempre y siempre he tenido el apoyo de mis padres, eso ha sido muy importante; ellos no son artistas, pero me regalaban los vinilos, mi abuelo tenía una papelería, me regalaba pinturitas y cosas; mi abuela era artista, creo que mi interés viene de ahí. Creo que nací siendo artista.

Angélica: Cuéntanos sobre tus estudios ¿dónde has estudiado artes?

Manuela: Estudié en la Universidad Javeriana Artes visuales, la carrera tiene tres énfasis: énfasis audiovisual, para hacer cine o animación; énfasis gráfico, para hacer grabado y dibujo (no diseño sino la parte gráfica de las artes); y el énfasis plástico. Hice doble énfasis, es como si hubiera hecho dos carreras: el énfasis gráfico y el énfasis plástico. Tengo una doble titulación, maestra en artes visuales con énfasis gráfico, maestra en arte visuales con énfasis plástico. Ahora estoy haciendo la maestría en arte, también hice un curso online en la Universidad de Edimburgo sobre Andy Warhol y en la Universidad de Harvard sobre arte y educación, estos dos cursos han sido gratuitos ¿Conocen Coursera? se trata de una plataforma que ofrece cursos en internet, hay cursos en inglés y en español.

Angélica: ¿Cómo fue tu vida en Bogotá?

Manuela: Me fui a estudiar artes en la Universidad Javeriana a los dieciocho años. Esta historia me llena de orgullo, porque estudiar artes fue la decisión que tomé cuando salí del colegio. A mi papá económicamente le iba bien, él me pagaba la universidad, me mandaba una mensualidad y con esa mensualidad yo vivía en un apartamento, pagaba los servicios y los materiales. Cuando tenía veinte, estaba en cuarto semestre, mi papá se quebró, entró en una crisis económica horrible y me dijo: “Manu, ya no te puedo pagar todo, te sigo pagando el semestre, pero tu sola por tu cuenta, miraras que haces para tu arriendo y tus servicios. La otra opción es que te devuelvas a Manizales a estudiar en la Universidad de Caldas y vives en la casa”.  Entonces yo le dije que no, “me voy a quedar en Bogotá”. Estudiar en Bogotá, en semejante ciudad tan cara, con los precios de los materiales, en la Javeriana no sirve el óleo medio, no, tiene que ser el óleo francés, marca “tal”. Comencé a trabajar en un jardín infantil como profe de arte y, al mismo tiempo, estudiaba. Me pagué el sostenimiento, eso es para mí un motivo de orgullo, yo estaba por mi cuenta. Se puede estudiar y trabajar, se puede tener un buen promedio y seguir trabajando, con mucha disciplina. Para mí era más cómodo regresar donde mis papás, pero no lo hice, fue una forma de demostrarme a mí misma que yo podía seguir adelante. Esta experiencia me sirvió mucho para afrontar la viudez siendo tan joven, me di cuenta de que soy una persona valiente.

Angélica: ¿Has trabajado la pintura?

Manuela: Sí, he trabajado la pintura, pero yo no me considero una pintora. Admiro mucho a los pintores, se pintar, se cómo funciona teóricamente la pintura, a veces pinto, pero no me considero una pintora para nada. Hay algo muy importante, creo que uno no debe ser nada y ser todo. Casarse con una sola cosa es chévere, porque uno es disciplinado con eso, pero también es importante explorar, pensar, mirar diferentes medios ¿por qué no? Hacer varias cosas, quién le dice a uno que no, puedo hacer fotos, hacer dibujos, ser pintora, ser performer, escritora si quiero, eso no importa, los límites se perdieron. Me parece muy aburrido ser solo dibujante, amando al dibujo como lo amo.

Yudy: ¿Qué obras has hecho desde el dibujo?

Manuela: Mi primera libreta de dibujo fue a los 15 años, considero las libretas como obras, porque uno encuentra cosas muy chéveres. He hecho varias, hice una que se llamaba La amante imperfecta y era una serie de dibujos, autorretratos. Estaba fracasando mucho en el amor, entonces dibujaba a cada uno de esos novios que tuve, todos esos amores, y los eliminaba, los representaba como unos venados a esos hombres. El venado me parece un animal muy tierno, pero me parece que esos cuernos peluditos, igual te pueden hacer mucho daño, son unos cuernos tiernos, pero te pueden envestir. Me parecía que así era como comprendía a los hombres, era una cosa muy dual, el último dibujo de esa serie es un video en el que yo me hacía un tatuaje que decía “yo mate a bambi”.

Fotografía Yo maté a Bamby, cortesía de la artista

Después hice una sobre el amor, me ha encantado dibujar sobre el amor y era una serie de cartografías en las que yo representaba todas las posibles situaciones amorosas con nodos, como icebergs y unas islas, una decía tiempo y otra decía espacio, formando una especie de plano cartesiano y las islas así, entonces, se encontraban el mismo tiempo, pero no en el mismo espacio, todas estas imágenes eran reflexiones sobre el amor. Hice otra serie sobre la meditación y el ego, a mí me encantan las series porque uno puede reflexionar y reflexionar sobre un mismo tema, cuando salí de la universidad dibujaba muy bien, es una cosa que afecta el ego, cuando uno dibuja muy bien. Entonces empecé a meditar y empecé a entender que yo no necesito demostrarle a nadie que yo dibujo muy bien, eso simplemente lo sé, cierto, pero no necesito demostrárselo a nadie, entonces, hice una serie sobre esa pérdida de ego y cambio totalmente de estilo.

Ahora hago unos dibujos sin esa pretensión de “mírenme yo lo hago súper bien”, ahora son dibujos de unas siluetas completamente negras y no importa si son hombre o mujer, renunciando un poco a la identidad y a ser más como un ser espiritual.

Yudy: Quería preguntarte sobre su trabajo de grado.

Manuela: Sí, mi tesis se llama Tensiones entre luz y sombra. La obra nace de recordar que cuando era chiquita me llevaba muy bien con los niños y a mí me encantaba jugar con ellos, jugar con palos, piedras y ensuciarme. No me gustaban las muñecas y eso me trajo muchos conflictos. Pero no tenía nada que ver con mi identidad, no era que yo quisiera ser un niño, ni que a mí me gustaran las niñas. No tenía nada que ver con eso, sino que me gustaba el juego de los niños. Toda la vida me la he llevado bien con los niños, con los hombres más que con las mujeres. Precisamente porque nunca he tenido un interés en las muñecas, ni he tenido un interés en el maquillaje, ni a las fiestas, ni los vestidos, eso me traía conflictos. Entonces, decidí hacer la tesis sobre esas experiencias, empecé a crear un alterego que se llamé Simón. Mis papás no sabían si iba a ser niña o niño, Simón era el nombre que me iban a poner si era niño.

A mi alterego Simón lo convertí en fotógrafo y a Manuela le creé un “flicker”, todo el mundo creía que yo era él. Sin embargo, me empecé a sentir mal porque sentía que seguían distanciados y quería era reconciliar esas dos partes en mí, una parte que es muy femenina y otra parte que es muy masculina. Me acordé que cuando era niña siempre quería orinar parada, porque es muy cómodo, entonces, eso es lo que yo hago al final. Realizo una performance en la que orino parada en la laguna del Neusa, completamente desnuda, mirando a la laguna, no de frente a la cámara porque siempre que uno ve a un hombre orinando, uno lo ve de espaldas. Tenía una rosa en la cabeza, era una acción completamente femenina, no quería tratar de imitar a los hombres, sino de ser una mujer orinando parada. Pienso que así me libero de esta dualidad y reconcilio estas dos cosas en mí. Esa fue mi tesis de la universidad, me fue muy bien con ese trabajo, fue una tesis laureada.

Disponible en: https://repository.javeriana.edu.co/handle/10554/4412

Yudy: Quisiera hacerte una pregunta muy abierta ¿Qué piensas cuando escuchas la palabra interior?  

Manuela: Responderé esa pregunta abiertamente, en el arte lo interior está relacionado con lo íntimo, para mí es algo muy potente, algo en lo que yo he trabajado siempre como artista. Hablo de esa manta imperfecta que soy. Hablo, por ejemplo, del amor, pero ¿qué habla de manera más íntima que el amor? También hablo sobre la meditación y la pérdida del ego, es un trabajo muy íntimo porque reconocerse en el ego no es fácil. La última serie que estoy haciendo que se llama Yo Duelo, se trata de una serie de performance que surgen a raíz de la muerte de mi esposo ¿Qué más íntimo que hacer el duelo público? Cuando pienso en la palabra “interior” en el arte y en mi propia obra, la relaciono con la intimidad y la conexión de uno con uno mismo, con la conexión de uno con sus propios sentimientos y pensamientos, para llevarlos al exterior, por eso me parece que el arte es muy potente.

En la universidad, cuando hacía mis trabajos los profesores me decían “eso está muy personal”, yo contestaba ¿de qué más puedo hablar? Si, yo sé, puedo hablar de política, me encanta el arte político, pero no es el que yo quiero hacer; el arte puede hablar del medio ambiente, pero no es lo que quiero hacer, el arte puede hablar de género, pero no es lo que quiero hacer. Quiero hablar de mí vida y los artistas que más me gustan hablan de ellos mismos, no se trata de “ego” sino de las situaciones más íntimas, más interiores, las que nos conectan como humanos. Así digamos que mi duelo es mi propio duelo, todos hemos tenido un duelo por algo (la abuelita se murió o el perrito que se murió), solo el hecho de pensar el día que mi papá se muera, por ejemplo, nos hace sentir un escalofrío. Nos conectamos en esas experiencias tan íntimas y tan interiores. Los artistas que más me gustan son los que hablan de su interior que son Sophie Calle, Tracey Emin, Marina Abramovic, Felix Gonzalez Torres, todas esas personas habla de sí mismas, de sus dolores, de sus amores. Sí, a mí me dijeron que eso estaba mal, pero no me importa, no lo estoy haciendo para que este “bien” o “mal”, se trata de poder sacarlo, poder expresarlo y permitir que otros se conecten.

Angélica: ¿Cuáles son las obras de la serie Duelo?

Manuela: Hice un performance en Bellas Artes en el que doblaba la ropa de Mateo, mi esposo. Me interesa que los performance sean muy sencillos, me conecto más con los performance no que tiene un montón de luces y de sonido. Me conecto con las cosas sencillas. Decido doblar ropa porque las acciones domesticas para mí son acciones de amor, son acciones de amor silenciosas. Cuando uno le dobla la ropa a alguien a veces ese alguien ni se da cuenta que uno le dobló la ropa, pero uno lo hace con mucho amor, son acciones de amor completamente silenciosas. Lo que hice fue sacar toda la ropa de Mateo, yo la tenía guardada, cuando Mateo se murió yo dije “voy a guardar la ropa”. La guardé, la saqué el día del performance, nunca la había sacado, fue un impacto, ver después de un año y medio su ropa otra vez. Estaba haciendo un morro y cogía prenda por prenda, la olía, porque Mateo no usaba ningún perfume, a mí se me olvidó a que olía porque no puedo ir a oler su perfume y había prendas que todavía olían a él, las olía. Ponía la ropa en la mesa, doblada, como para quien va a llegar, pero como sé que él nunca va a volver, entonces ahí mismo la desdoblaba y la tiraba con rabia, doblar para perder el tiempo, algo que ya no sirve para nada porque él nunca va a volver. Hice eso con cada prenda y fue muy duro, porque en esa ropa salió la camisa que se puso el día que nació nuestro hijo, duro, con la que me propuso matrimonio, ahí estaba, venían muchos recuerdos, era algo muy emotivo, hice este performance llorando, era algo inevitable, pero no dejé de doblar, duró 45 minutos.

Acción de duelo. Fotografía cortesía de la artista.

Realicé otro y tengo otro planeado. Mateo se mató en un accidente de tránsito en una moto, voy a ir a lavar el lugar del accidente con un cepillo de la casa, como una acción simbólica, quitarle esa connotación, lavarlo. Todas estas acciones son acciones de duelo, pero son sencillas, doblar ropa, lavar el piso, nada necesita muchos recursos, ni necesita mucho dinero, ni mucha gente, todo muy íntimo.

Angélica: ¿La obra duelo te ha servido con tu duelo?

Manuela: Me parece una pregunta muy bonita, en realidad cuando decido empezar a hacer la obra no la hice con una intención de sanar, solo lo hice con la intención de sacar, sin saber si iba a sanar o no, pero lo tenía que sacar. Mi forma de entender el mundo, de entender el dolor, de entender lo que estoy sintiendo es el arte. Entiendo el mundo a través del arte. Habito el mundo con el arte, lo empecé a hacer de esa manera sin la pretensión de sanar, pero en la medida en la que hacia los performances salía más sana, más liviana, más tranquila, empecé a ver que sí me servían para sanar. Eso fue un descubrimiento muy bonito para mí, porque si bien no era la pretensión, comenzó a ser la forma más importante de sanación y esos descubrimientos que uno hace como artista son importantes. A ustedes seguro también les pasa, uno en el proceso descubre cosas que no sabía, sean emotivas o de la propia técnica.

Acción de duelo. Video cortesía de la artista

Angélica: ¿En qué aspectos podríamos relacionar tu trabajo con la situación que vive actualmente Colombia?

Manuela: Nunca he tenido una pretensión de realizar arte político, pero hay dos formas en las que puedo relacionar mi trabajo y la situación colombiana: Colombia es un país que está permanentemente en duelo, nosotros teneos muchos muertos encima. No conozco a nadie en Colombia que una situación violenta no lo haya afectado de alguna u otra manera. Uno siempre conoce a alguien que tiene una situación de dolor y de tragedia encima por culpa de la violencia. Todas las situaciones de tragedia y de dolor generan duelo. A pesar de que mi duelo no es un duelo por una muerte violenta y mis acciones no son acciones políticas, sí son acciones universales de duelo. Entonces me conecto, sea por la muerte que sea y creo que una obra como la mía es pertinente en Colombia y que todo el mundo se puede conectar con ella, sea por la situación que sea. Hablar de duelo en Colombia, sea duelo íntimo, duelo social, duelo colectivo, es un acto que está relacionado con la situación colombiana de este momento.

Por otro lado, debo decir que amo ser profesora, me encanta ser profesora, tanto como ser artista. No soy profesora ni porque me toco ni porque con eso es con lo que voy a conseguir plata. No, voy a dar clase completamente convencida de que eso es algo que a mí me hace feliz, así la clase sea a las 7am de la mañana y me dé pereza levantarme, pero llego completamente feliz, tengo otra metodología, no soy la profesora policía. Relaciono mi práctica de profesora con mi práctica artística, es decir, soy una artista que va a compartir con otros artistas a clase, para aprender entre todos. Por eso les pregunto siempre, porque no creo que yo sepa más. Creo que tengo más años y que he podido ver más cosas, pero eso no hace que yo tenga el conocimiento. Voy a relacionarme con unas personas que son tan artistas como yo, voy a compartir, voy a verlos trabajar, porque para mí es un placer verlos trabajar y eso me parece que es una decisión política en Colombia, decidir ser profesora y ser artista eso habla de uno, del compromiso que uno tiene con la sociedad como persona, estoy completamente convencida que el arte y la educación son el camino. Así es como relaciono mi trabajo con la situación de Colombia, esa es mi posición política: ser profesora y ser artista, estoy convencida de que estoy haciendo algo bueno, para mí y para los otros escogiendo este camino.

Como citar:
Campos, A. & Hoyos, Y. (2019). Quiero hablar de mí vida y los artistas que más me gustan hablan de ellos mismos. Entrevista a Manuela Álvarez. Portal Error 19-13. Revista de arte contemporáneo. 1 (1). Recuperado de: https://portalerror1913.com/2019/09/24/arte-intimidad-y-duelo/

Fecha de recibido: 1 de Septiembre de 2019 | Fecha de publicación: 24 de Septiembre de 2019

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